jueves, 26 de abril de 2018

La verdadera historia de los flequilludos de jeans y campera de cuero.



De cómo Dee Dee Ramone conoce a Johnny,
después de salir de la cárcel (robo a mano armada).
Dee Dee: No tenía adonde ir, entonces, cuando salí de la cárcel, volví a Queens. Volví a vivir con mi mamá, y estaba este tipo, John Cummings, que después iba a ser Johnny Ramone, que vivía enfrente y era bueno conmigo.


Trabajaba para una lavandería, y yo lo veía por ahí, haciendo los repartos. Yo creía que él era muy cool, porque se vestía como quería, hasta cuando trabajaba. Tenía el pelo largo, zapatillas, una campera Levis. Nos mirábamos. Un día nos conocimos en la vereda de mi casa -Tommy, Joey, Johnny y yo vivíamos uno al lado del otro, en estos departamentos de Forest Hills– y cuando Johnny y yo hablamos por primera vez nos dimos cuenta de que los dos éramos fans de los Stooges. 


Yo no lo podía creer, porque en ese momento a nadie le gustaban los Stooges. Fui criado en Alemania, y no me gustaba Estados Unidos. Demasiado raro. Tenían esta música horrible: America y Yes, los odiaba. Ahí fue cuando empecé a escuchar a los New York Dolls. Después descubrí a los Stooges y me cerró todo y se convirtieron en mi banda favorita. Moría por verlos, pero sólo venía a Nueva York una vez cada nueve meses. Pero cada vez que tocaban, los veía.

Joey Ramone
Mickey Leigh (Tommy Ramone, hermano menor de Joey): Johnny Ramone era bueno conmigo. Se picaba heroína, pero nunca intentaba que yo lo imitara. Era cool. Usaba chaquetas de motociclista, de cuero negro. Yo le caía bien, supongo que porque podía tocar la guitarra. Pero no estaba interesado en conocer a mi hermano Joey. Joey se hacía llamar Jeff Starship en esa época y andaba con gente rara del Village. Era muy hippie. Andaba descalzo, y había estado en San Francisco, haciéndose amigo de hippies de verdad. Era por eso que Johnny no quería conocerlo: Joey era un hippie raro y Johnny odiaba a los hippies.
Dee Dee Ramone: Yo siempre tuve diferentes amigos para poder curtir diferentes drogas, y empecé a salir con Joey porque él bebía. Pero Joey no usaba drogas. Trató, y no se la bancó. Se asustaba. Una vez lo vi fumando porro y al rato estaba revolcado por el piso gritando “¡estoy hasta las manos!”

Niños perdidos
Dee Dee: Además de fumar marihuana, empecé con el pegamento. Además de pastillas. Era una fiesta, no podías sacar la cabeza de esa bolsa. Lo hacía con mi amigo Egg, que era de terror y no les gustaba comprar heroína, o porro o ácido, sólo pegamento. Esnifábamos pegamento y llamábamos por teléfono. Sabíamos de estos números que llamabas y escuchabas ruidos raros. Escuchamos esos beep beep durante horas. Y después más pegamento. Pero Joey era borracho. Era la única persona que yo conocía que le gustaba chupar. Eso empezó nuestra amistad. Nos comprábamos unas botellas y tomábamos todo el día. Joey me contó que fue chofer de ambulancia, y a lo mejor era cierto. Quiero decir, tenía licencia, pero al mismo tiempo no sabía sacar el coche del garage. No podía manejar. Bueno, yo tampoco.
Mickey Leigh: Joey era tal desastre que mi mamá lo echó de casa. Mi mamá tenía una modesta galería de arte que se llamaba Art Garden. Joey vivió ahí un tiempo. Cuando ella se iba de vacaciones, yo lo hacía volver a casa sin que ella se enterara. Me sentía mal por él. Creo que mi mamá creía que estaba haciendo lo correcto. Estaba saliendo con este tipo, Phil, un psicólogo, que le sugirió que echara Joey porque tenía 21 años y no hacía nada. Pero no funcionó.
Joey: Me sentaba en la esquina de Queens Boulevard a beber e insultar a la gente que pasaba y eso. Con Dee Dee. Esa fue la época en que mi mamá me echó: dijo que lo hacía por mi bien. Entonces me mudé a la galería de arte. Tenía que esconderme bien de la policía, que si me veía entrar iba a pensar que era un ladrón. Me hacía un lugar entre los cuadros y dormía en el piso. Tenía una bolsa de dormir, una almohada y una frazada, ytrabajaba durante el día. Una vez me encontré con Dee Dee y me lo llevé a dormir conmigo a la galería. 
Dee Dee: Yo vivía por todos lados, pero la galería de arte era mi hogar. No tenía muebles, ni nada. Dormíamos en el piso. Joey pintaba en esa época. Mezclaba lechuga y frutillas y zanahorias con la pintura, y pintaba con eso. Estaban buenas. Después hacíamos casetes grabando distintos sonidos. Una vez fuimos al departamento de mi mamá, que estaba en un piso 20. Había relámpagos, y Joey sacó el micrófono por la ventana para grabarlo. Se nos quemó todo. A veces grabábamos una pelota de básquet picando y la escuchábamos todo el día. Yo sabía que Joey había estado en un manicomio, y pensaba que era inteligente, porque mucha gente nunca salía. Más aún: tenía novias que había conocido en el loquero.

Locura y glam rock
Mickey Leigh: Creo que estar en un instituto mental le ayudó a Joey, porque cuando salió tenía muchos amigos que había hecho adentro, especialmente chicas. Traía a estas chicas que había conocido en el manicomio a la casa de mamá. Había una que era linda, pero estaba de la cabeza. Ella agarraba mi guitarra acústica y se ponía a cantar. Escribía canciones folk, era muy hippie. Joey y esta chica estaban metidos en toda esa cosa psicológica introspectiva, y ella escribía canciones que decían “te necesito, sos tan hermoso”. Yo creía que todo era una mierda. Y esa canción me daba ganas de vomitar. Creo que a Johnny y Dee Dee les empezó a caer bien Johnny porque pensaban que estaba reloco. Para ellos todo era a ver quién está más enfermo. Todos los que estaban mal eran cool. Pensaban que Charles Manson era cool. Esa fue una de las cosas que me empezaron a alejar de Johnny, que glorificara a tipos como Manson. Todos los que estaban enfermos, dementes, los malos, los violentos eran cool para ellos. Por eso Johnny aceptó a mi hermano, aunque no creo que se tomara a Joey muy en serio. Fue por esa época que Joey se empezó a meter en el glam rock y armó su primera banda. Se unió a una banda que se llamaba Sniper y hacía dedo para que lo llevaran a este club del centro, un club glam, el Coventry. Creo que se convirtió en el cantante de Sniper después de contestar un aviso en el diario que decía “vamos a vestirnos bien y ser estrellas mañana”.
Dee Dee: Vi a Sniper tocar con Suicide una noche, y Joey era el cantante y fue grandioso. Parecía enfermo. Pensé que era perfecto porque se veía tan raro. Se apoyaba en el micrófono de una manera tan extraña que te hacía pensar ¿cómo mantiene el equilibrio?
Mickey: Joey fue el que realmente se metió en el glam. A mí no me gustaba, me parecía muy afectado y pretencioso. Pensaba: o sos gay o no sos gay. Yo no pensaba hacerme puto porque Lou Reed lo era. Pero Dee Dee y los otros se reían de mí. Yo salía y Dee Dee se acercaba del bracete de un tipo, Michael, haciéndose el maricón. Lo hacían a propósito: para shockear a la gente y ser distintos de los demás. Creo que se sentían cool. Veía a Dee Dee en la calle y me decía “oh, todavía parecés un hippie. Por qué no te ponés a la moda: sos un maricón”. El decía eso porque yo me vestía como después se vestirían los Ramones: jeans, remera y zapatillas. Pero ellos estaban todos glamorosos, incluso Johnny. Pero Joey se metió de verdad. Le robaba las joyas y la ropa a mi mamá, el maquillaje, las bufandas, y se peleaban todo el día, peor que antes. Se volvía loca cuando le desaparecía la ropa. Ese era otro motivo por el que odiaba el glam: traía tantos problemas en casa. Estaba bueno que Joey cantara en una banda, pero era muy peligroso caminar por el Queens Boulevard vestido como él. Joey siempre fue raro, tan alto, mide un metro noventa, pero con plataformas, medía más de dos metros. Y se ponía ropa ajustada. En esa época no estabas a salvo así vestido: hacer dedo así era un riesgo.
Joey Ramone: Cuando hacía dedo era un drama. Tenía esa malla, esas plataformas rosas, guantes y cosas colgando. Me llevaban, pero ahí empezaron mis primeras experiencias con gays. De repente, hacías doscuadras y te decían “¿Y si vamos abajo del puente?”. Si podía, por lo general saltaba del auto.

Los Ramones
Dee Dee: Finalmente conseguí trabajo repartiendo correspondencia en una oficina. Lo hacía diez veces por día, y después volvía a mi casa a emborracharme. Johnny era obrero de la construcción en la calle Broadway. Nos encontrábamos todos los días para el almuerzo. Ibamos al Metropol, un bar, a tomar unas cervezas, y cuando estábamos bastante alegres, íbamos al negocio de guitarras Many’s, en la 48, a mirar guitarras. Un día, era viernes y habíamos cobrado, nos compramos una guitarra cada uno y decidimos empezar una banda. Johnny compró una Mosrite y yo una Danelectro.
Joey: Un día Johnny y Dee Dee me llamaron por teléfono para preguntarme si quería estar en la banda, y le dije sí. 
Dee Dee: Monte Melnick nos hizo el favor de conseguirnos una sala de ensayo que se llamaba Performance Studios. Ahí fue donde los Ramones empezaron. Tratamos de sacar canciones escuchando discos, pero no pudimos. Yo no sabía afinar la guitarra, y sólo sabía un tono. Ninguno era mejor que yo. Joey empezó tocando la batería en el primer ensayo. Le costó tres horas armarla, y nosotros lo esperábamos. Yo no aguanté más y empezamos a tocar. Paramos después de la primera canción, y Joey todavía no había podido armar la batería. Ese fue nuestro primer ensayo.
Joey: Eramos nosotros tres. Dee Dee tocaba la guitarra y cantaba. Cuando empezaba a cantar tenía que parar de tocar porque no sabía hacer las dos cosas al mismo tiempo.
Dee Dee: Al final empezamos a hacer cualquiera. Yo estaba tan borracho que me caí sobre los amplificadores. Tuvimos que parar. Monte estaba harto. Nos había hecho un favor consiguiendo el lugar y nosotros bardeamos. Pero cuando volvimos a la otra semana, nos dejó pasar. Joey había escrito un par de canciones, una que se llamaba “What’s your game?” y otra “Suck Your Buss”. Como Joey sabía la letra, las empezó a cantar y decidimos que él tenía que ser el cantante. Yo pasé al bajo.
Joey: Lo que pasaba es que ellos tocaban muy rápido y yo no podía seguirlos con la batería. Cada ensayo era más rápido. Así que Dee Dee me pidió que cantara, porque me había visto en Sniper y creía que nadie era como yo. Todos los demás copiaban a Iggy o a Mick Jagger.
Dee Dee: Joey cantaba, Johnny estaba en la guitarra, y Tommy, que era el manager, finalmente se puso en la batería, porque ninguno quería. Esa fue la formación original de Ramones. Pero no sabíamos qué tocar. Tratamos de hacer algo de los Bay City Rollers, pero no pudimos. No sabíamos cómo. Entonces empezamos a escribir y armar canciones como podíamos.
Joey: Escribimos “I Don’t Wanna Walk Around With You” y “Today Your Love (Tomorrow the World)”. Un par de días después escribimos “I Don’t Wanna Go Down in The Basement” Y “Loudmouth”. Creo que Joey escribió “Beat on The Brat” en esa época. Era una historia real: Joey vio a una mamá persiguiendo a su hijo con un bate de baseball y escribió sobre eso. 
Dee Dee: Después de uno de los primeros ensayos, Tommy y yo fuimos a la oficina de la sala, a hablar. El me dijo: “¿Cómo vamos a llamar a la banda?”. “No sé”, le dije. Y agregué: “¿Y si le ponemos The Ramones?”. Después, de alguna manera, todo el mundo agarró el apellido Ramone y lo agregaron a sus nombres, y nos convertimos en los Ramones.

Primer Disco
Dee Dee: Nos tomó un par de días hacer el primer disco de Ramones. Hicimos otras grabaciones, algunos demos con Craig Leon y Marty Thau, pero no funcionaron porque estábamos muy drogados –cuando íbamos para el estudio nos perdimos en un bosque y veíamos partes de cuerpos humanos por todos lados. Un brazo por ahí, una cabeza por allá. Todos los vimos. Nos alegró volver a Nueva York después de eso. Entonces grabamos el disco adentro de un estudio en el Radio City Music Hall. Joey: Hicimos el disco en una semana y gastamos nada más que 64 dólares en hacerlo –todo el mundo estaba maravillado. En esa época, la gente no se preocupaba mucho por la plata: había mucho dinero dando vueltas–, algunos discos tardaban años en hacerse y costaban millones, como los de Fleetwood Mac. Hacer un disco tan rápido y tan barato era algo nuevo, sobre todo porque fue un disco que cambió al mundo. Empezó el punk, empezó todo.



Anarquía en el Reino Unido
Danny Fields (manager): Nuestro primer show en Inglaterra fue el 4 de julio de 1976, la semana del Bicentenario, cosa que yo creí apropiada porque acá estábamos, a doscientos años de nuestra independencia del Reino Unido, trayéndole a los ingleses este regalo que les cambiaría la sensibilidad para siempre. 



Dee Dee: Cuando fuimos a Inglaterra las cosas pasaron tan rápido que fue increíble. La compañía nos dio servicio de habitación ilimitado y yo pedí tantas botellas de escocés que tuve una cuenta de 700 dólares en dos días. Cuando vieron esto me dijeron “pensábamos que ibas a ordenar sandwiches de queso y coca”. Yo no entendía nada: creía que era una estrella de rock. Creía que eso era lo que se suponía que tenía que hacer. 



Mickey Leigh: Creo que todos estaban un poco nerviosos porque estábamos en Londres por primera vez. Todos nosotros, los Ramones y los roadies estábamos saliendo del Roundhouse, y ahí, parados en la calle, estaban los Clash. Todos estaban vestidos de cuero negro y haciéndose los duros, y nosotros nos asustamos. Tommy estaba de Valium y le temblaban las manos, estaba muy nervioso. Entonces nos dijeron: “Ey, somos The Clash. Vamos a ser los más grandes de todos”. No nos dijeron “Nos gustó su disco” o algo. Estaban haciéndose los duros, porque así pensaban que actuaban las bandas neoyorquinas. 



Dee Dee: Los Ramones siempre poníamos una gotas de pis en las bebidas que les dábamos a los invitados, para joder. Cuando Johnny Rotten nos vino a ver al Roundhouse, le preguntó a Monte si podía pasar a saludarnos al backstage. Johnny dijo que sí y trató muy bien a Johnny Rotten. Le dio la mano, le palmeó la espalda y le preguntó si quería una cerveza. Ja ja... 
Johnny Rotten se la tomó de un trago. Nosotros estábamos ahí aguantando la respiración y poniéndonos pálidos. Pero él se fue, y no se dio cuenta. 



Danny Fields: Mick Jones y Paul Simonon de The Clash estaban ahí. Estaban empezando. Tenían miedo de tocar hasta que vieron a los Ramones. Paul les dijo “ahora que los vimos, vamos a hacer una banda”. Los Ramones dijeron: “Tienen que tocar, chicos. Saben, salgan del sótano y toquen. Eso hicimos nosotros”. Básicamente los Ramones les dijeron lo que le dijeron a tantas bandas: “No tienen que mejorar, salgan, hagan lo que puedan. No esperen, ¿cómo van a saber cuándo son buenos? Salgan y háganlo”.



Dee Dee: Sid Vicious me seguía para todos lados. Esto era antes de los Sex Pistols. Era muy agradable y muy inocente. Lo veía todo el tiempo. Lo peor fue una vez que tuvimos una fiesta. Era en verano y en Londres no hay aire acondicionado. Era un lugar llamado Country Club, donde se hacían fiestas. Servían cerveza y vino, y todo el mundo estaba borracho. El baño estaba cubierto de vómito: en la pileta, en los inodoros, en el piso. Era tan desagradable. Y alguien me dijo: “Dee Dee, ¿querés algo?”. Y yo dije: “Sí, un poco de speed”. De repente tenía este montón de speed en mi mano. Empecé a tomarlo como loco. Estaba tan drogado. Y después vi a Sid y le dije: “¿Tenés algo para drogarte?” y me dijo: “Sí, tengo speed”. Entonces Sid metió la jeringa en el inodoro y la llenó con vómito y pis... Y le puso el speed. Ni siquiera lo calentó. Lo sacudió, se picó y listo. Yo me lo quedé mirando. Ya lo había visto todo, después de eso. 



Legs McNeil (director del fanzine Punk): Yo estaba en lo de Arturo esperando que los Ramones volvieran de Inglaterra. Antes de que se fueran les había dicho: “¿Para qué van? No vayan, Inglaterra apesta”. Yo nunca había ido a Inglaterra, ni a ningún otro lado. Sólo el Bowery. Cuando Joey volvió, podías ver en sus ojos que algo había cambiado. Me decía: “Legs, no vas a poder creerlo. ¡Les encanta! ¡Nos aman!”. Yo no entendía lo queme decía porque en ese momento el punk todavía era la revista, los Ramones, Richard Hell, Johnny Thunders, Patti Smith y los Dictators. Eran unas cien personas que iban al CBGB. Y mucha de esa gente no era punk, era del mundo del arte que iban ahí a verlo a David Byrne. Los Dictators eran de Bronx y no venían mucho. El punk parecía nuestro chiste interno, y parecía que así iba a permanecer. Entonces cuando Joey me dijo que el show en el Roundhouse había salido tan bien, yo pensaba “bárbaro, pero ¿qué tiene que ver Inglaterra con el punk? ¿Cuándo la vamos a pegar en Estados Unidos?”. 
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